LA HOMEOPATÍA FRENTE A CASOS EN TRATAMIENTO CONVENCIONAL
Posted: Enero 9th, 2011 | Author: German Guajardo | Filed under: Clínica homeopática, Miscelánea | No Comments »LA HOMEOPATIA FRENTE A CASOS EN TRATAMIENTO CONVENCIONAL.*
Dr Roger Morrison y Nancy Herrick, PA*
Del Journal of the American Institute of Homeopathy. 1992; 85,4: 155-168.
* El Dr Morrison es homeópata profesional fundador del Hahnemann Medical Clinic y catedrático del Hahnemann College of Homeopathy (Albany, California). La asistente de médico (PA) Nancy Herrick es cofundadora y catedrática de dichas instituciones. Son activos escritores y congresistas de renombre internacional.
Tenemos una gran experiencia con la escala centesimal 6c 12c y 30c. Las encontramos muy efectivas. Cuando los pacientes están siendo medicados con alopatía, colóquenlos en un régimen de dinamizaciones bajas frecuentes y entonces, a medida que disminuyen la medicación, podrán incluso alejar la frecuencia del medicamento homeopático. Es un método muy efectivo.
La siguiente táctica también ha sido eficaz: en vez de ascender de la 1M a la 10M, subimos de la 1M a la 2M, luego a la 3M, después a la 4m. Funciona de maravilla. No hay nada mágico en la secuencia 1M, 10M, 50M. Michael Quinn, nuestro farmaceuta, ha sido tan amable de prepararnos así los medicamentos. De esta manera nunca agotarán su remedio tan rápido.
Seguimos experimentando con diversas formas de prescribir las dosis para pacientes en tratamiento alopático. A veces estamos tan desesperados que las damos diario -la 10Mc por ejemplo.
INTRODUCCION
Al iniciar nuestra práctica, hace unos 16 años, la recepcionista recomendaba a los nuevos pacientes suspender toda medicación previa pues no les dábamos citas si estaban en otro tratamiento. Este proceder duró unos ocho años, ya lo hemos superado. Fue apropiado en su momento y nivel de experiencia, pero hemos madurado; consideramos necesario tratar personas que utilizan alopatía y ya no exigimos aquel requisito a nuestros pacientes. Se pueden tratar pacientes en medicación alopática y a la mayoría de ellos se les puede atender con gran éxito.
Presentamos esto a sabiendas que mucho depende de la destreza del homeópata y su conocimiento tanto de los fármacos homeopáticos como alopáticos.
¿CUAL ES EL PROBLEMA DE LOS FARMACOS ALOPATICOS?
Los fármacos alopáticos son un problema en la práctica
homeopática, pero no podemos despedir a quien los toma pues nos quedaríamos con el 1 o 2 % de los pacientes que nos buscan. Debemos pues enfrentar el problema y manejar con éxito la homeopatía. Veamos por qué tales fármacos son un problema en homeopatía.
A. Es común que los fármacos enmascaren al caso verdaderamente homeopático. Llega alguien con asma, se le pregunta, ¿Cuándo sufre de asma? contesta, “nunca, pues siempre tomo medicinas y así nunca me da”. Todos los síntomas útiles a la homeopatía desde hace 200 años desaparecen con una cucharada de esta o aquella medicina. Sucede con frecuencia no sólo en el asma sino con casi cada enfermedad tratada con alopatía; los fármacos ocultan los síntomas del paciente. Esto puede ser devastador para la toma del caso homeopático.
B. Conocemos la siguiente objeción: los fármacos alopáticos son antídotos o bloquean la acción del medicamento homeopático. El tratamiento homeopático mejora el caso y de pronto ante una gripe el paciente busca su médico general o familiar. Le prescribe antibióticos y dos semanas después regresa quejándose de que el tratamiento homeopático ya no funciona. Este segundo problema se complica si el paciente toma alopatía continuamente. Con frecuencia no podemos quitar la alopatía y sin embargo puede ser antídoto del medicamento. Por ejemplo: en un caso severo de asma, el paciente puede morir al quitar su medicación para tratarlo con homeopatía. Obviamente, todos queremos evitar esto. Debemos pues salirle al paso al antídoto o minimizar sus efectos, sin dejar el tratamiento homeopático. Pronto veremos algunas estrategias para manejar el desafío.
C. Otro problema es la división de opiniones en la familia, particularmente cuando se trata del niño: la madre tiene gran confianza en los fármacos homeopáticos, el padre piensa que es charlatanería y prefiere los antibióticos en la pulmonía del niño. La familia se divide. La controversia introduce un nuevo nivel de tensión que obliga al médico homeópata a actuar como mediador; en el momento decisivo te preguntan qué hacer. Y se debe tomar la decisión, así como lidiar con el pediatra que de seguro tendrá su opinión al respecto.
Esto es común en las familias distanciadas. El homeópata queda en territorio intermedio en el campo de batalla entre dos padres que deciden sobre su hijo. O bien es el paciente quien queda entre la opinión del homeópata y lo que el colega le dice. Entonces el paciente nos busca pidiendo ingenuamente, “¿puede ayudarme con mi problema?” y le respondemos” Si, pero desatienda todo lo que diga el otro médico”. Esto coloca al paciente en un dilema; su lealtad se divide entre el criterio del homeópata y su pediatra.
El conflicto se acentúa si es su primera consulta: el paciente no ha establecido una relación; ha visto un médico durante 20 años y de pronto se le exige algo mucho muy diferente. Ahora procuramos establecer una buena relación con los otros especialistas. En verdad no creemos necesario alejar al especialista o colocar al paciente en una posición difícil y hasta donde se puede, nos gusta trabajar con el internista, el pediatra o el ginecólogo. Una alternativa ante el dilema ha sido referir los pacientes a especialistas conocidos, con quienes podemos trabajar. Esto parece ayudar. Es importante establecer lazos de amistad con la comunidad médica.
También hay pacientes que rehúsan tomar medicamentos alopáticos, aunque nos parezcan necesarios. Nos dicen “No quiero tomar estas medicinas y nosotros deseamos que usted me ayude”. Sucede en casos severos de esquizofrenia o cáncer -un tema largo y controvertido- e insisten en tratarse exclusivamente con homeopatía. Si ustedes ceden, el compromiso será como el matrimonio. Se exige demasiado y pudieran jugarse la licencia y la profesión misma, tal vez la clínica, si trabajan en grupos numerosos. Son momentos de gran tensión.
Es común que al aumentar la consulta, los pacientes lleguen de fuera y con enfermedades más difíciles. Con frecuencia llaman y dicen “Tengo cáncer con metástasis”, “Tengo cáncer pancreático”, o “Tengo un tumor cerebral, ¿puede curarme?” “No quiero tomar quimioterapia. ¿Me puede ayudar?”. Sabemos que la homeopatía es un valioso auxiliar en toda enfermedad, podemos fortalecer al paciente. También sabemos que ciertos casos no mejoran, sea por errores propios o por limitaciones del método mismo. Pero estas enfermedades tan serias nos colocan en una situación muy difícil. ¿Cuándo ayudar a tales personas? Cuándo decir “No, esta vez no, usted debe intentar antes el tratamiento convencional”. Muchos no quieren aceptar su enfermedad maligna. Nos dicen “Solo tomaré homeopatía, no quiero otro tratamiento”. Niegan su enfermedad, no quieren reconocer que amenaza su vida. Rehúsan la cirugía. Es cáncer mamario y no aceptan la mastectomía. Esto en muchos casos es indebido. Además en este país y estado (California), puede traer serias consecuencias legales, siendo conveniente tratar el cáncer cuando la opción alopática se agotó. Pero las consideraciones legales no son la única limitante; el hecho es que en ciertos tipos de cáncer, como la leucemia infantil, hay tratamientos alopáticos que en verdad curan, mientras la homeopatía, a pesar de curaciones anecdóticas ocasionales, no se ha desarrollado lo suficiente para darnos confianza en su tratamiento rutinario. Cualquier caso de cáncer puede terminar exigiendo el tiempo requerido para tratar otros 50 pacientes. Deseamos ayudarlos pero no siempre es posible, evitemos pues detestables correcciones logísticas sobre en dónde invertiremos mejor nuestra energía. No hay consejos fáciles para estos casos.
Cierta vez, en un parto de hospital, el bebé desarrolló de pronto una fiebre alta y por supuesto el pediatra pensó en una punción lumbar e internar al bebé para su observación. Los padres no aceptan, firman su baja y abandonan la sala de emergencia. A las 10 pm nos llaman para tratar al niño.
Son situaciones que confrontan los homeópatas con frecuencia. Ahora presentamos los problemas, pero cuántas veces ¡desconocemos las soluciones! Por cierto, tratamos al bebé y mejoró. Presentaba obstrucción nasal, sudor general excepto en la cabeza, manos y pies helados, se prescribe Sambucus.
E. El problema con ciertos fármacos alopáticos es que suspenderlos puede ser mortal. Es el caso de los fármacos cardiacos antiarrítmicos. En consecuencia debemos saber cuales medicinas suspender, cuales podemos reducir y cuales no se deben eliminar. Veamos ahora este tema y sus consecuencias en casos específicos. Los siguientes protocolos surgieron de años de entrenamiento y observaciones empíricas. Nos parecen útiles, aunque no sean la única alternativa. Esperamos que al relatar nuestros tropiezos, otros eviten esas mismas caídas.
Sin duda, el problema central de la medicación alopática es que disminuye la vitalidad del paciente y dificulta la acción de la homeopatía. Por ejemplo, el Metotrexate tan usado para gran cantidad de enfermedades autoinmunes (asma, psoriasis, artritis, etc.) no sólo suprime los síntomas, sino los mecanismos de defensa. Si nuestro medicamento pudo haber despertado una reacción favorable antes de ese fármaco, vemos que después del mismo el caso sigue un curso más lento y difícil. Estos son algunos problemas que nos presenta la alopatía, pero aún podemos sortearlos en la mayoría de los casos.
F. Comentemos otro nivel de dificultad respecto a dos situaciones con dependencia hormonal -uno concierne la dependencia a la insulina en diabéticos y el otro a los operados de tiroides sea completa o parcialmente, con cirugía o con iodo radiactivo. Ambos se complican si el tratamiento homeopático altera significativamente la respuesta a la terapia de sustitución hormonal (por insulina u hormona tiroidea). En consecuencia, recomendamos que se eviten si el colega se siente incómodo ante dichas enfermedades.
Imaginen que tratan a un diabético que recibe cuarenta unidades diarias de insulina. La prescripción homeopática mejora dramáticamente la diabetes, pero el paciente no lo sabe y continúa con sus 40 unidades. El riesgo de provocar una hipoglicemia insulínica es real. Algo similar sucedería con la hormona tiroidea si la glándula se activa de pronto y aparecen los síntomas y signos de la tirotoxicosis. Como médicos debemos prever esto, advertir a nuestros pacientes y vigilarlos con cuidado para evitar complicaciones por el tratamiento.
Veamos ahora algunos protocolos para el manejo homeopático de pacientes que toman medicación alopática. Debemos considerar las tres categorías de los fármacos convencionales. En la primera están las medicinas necesarias para preservar la vida o el bienestar.
CATEGORIA A. FARMACOS INDISPENSABLES QUE PRESERVAN LA VIDA Y LA CALIDAD DE VIDA.
En esta categoría figuran no sólo los que protegen la vida del paciente -como varios de los fármacos para cardiópatas y los anticoagulantes en quien ha sufrido embolia pulmonar- sino también aquellos que protegen la vida de otros, los tranquilizantes mayores en esquizofrénicos potencialmente homicidas o en pacientes con episodios psicóticos especialmente violentos. Los fármacos anticonvulsivos también pertenecen a esta categoría.
Tengan cuidado con la información que proporcionen sobre su ejercicio profesional; cuidado con el lenguaje cuando discutan el tratamiento convencional. Si prefieren tratar solo a sujetos que no toman alopatía, asegúrense que sea explícito en la literatura aclarando a los pacientes que no deben suspender la medicina antes de llegar a ustedes o antes de consultar su propio médico.
CATEGORIA B: FARMACOS QUE CONTROLAN ENFERMEDADES SERIAS.
Los fármacos de arriba son indispensables para la calidad de vida, pero hay otros que son indirectamente esenciales para la vida misma del paciente, medicinas alopáticas que controlan enfermedades muy serias. Si las descontinuamos, aunque no cause una muerte inmediata, puede sobrevenir un deterioro grave de la salud. Nos referimos a la prednisona en asmáticos graves o en pacientes con lupus eritematoso sistémico o en medicación para la hipertensión moderada a severa. Obviamente el riesgo en hipertensión depende de la severidad de la presión arterial y el estado general del paciente. La insulina y los antiasmáticos son dos ejemplos de tales fármacos. Hay otros.
CATEGORIA C: FARMACOS QUE EVITAN UN GRAN SUFRIMIENTO.
Por último, los fármacos que no son indispensables para la vida, pero que impiden grandes sufrimientos -medicamentos para el dolor, anticonceptivos en pacientes con dismenorrea severa, una serie de medicamentos dermatológicos, migraña, etc. Suspenderlos pudiera causar sufrimiento sustancial.
PROTOCOLOS DEL MANEJO;
Categoría A: Los fármacos en la categoría A virtualmente nunca se suspenden al comenzar el tratamiento homeopático. Recomendamos tratar al paciente homeopáticamente y luego, con el tiempo y al detectar la suficiente mejoría en el estado general, se justificaría alguna modificación en su tratamiento alopático.
Categoría B: Aquí surgen dos opciones:
En la estrategia #1 se suspenden los fármacos y se procede al tratamiento homeopático.
En la estrategia #2 se inicia el tratamiento homeopático y después se disminuyen los fármacos gradualmente. Veamos como.
Estrategia 1A
Suspender la alopatía y dar la homeopatía simultáneamente.
Esto nunca es recomendable si los síntomas -como en la dermatitis- están suprimidos. Supongan un caso que ha sido suprimido durante años con cortisona tópica y deciden dar solo homeopatía, ¿entonces qué sucede? ¡Una explosión! ¿Es una explosión por descontinuar la cortisona o es una agravación medicamentosa? He aquí el dilema en que se han colocado. Si la agravación es homeopática ustedes le dirán “¡Qué bien, aguante, después se sentirá mejor!” Pero no podemos asegurar que sea homeopática e invariablemente algunos pacientes se enojarán por las molestias, que con frecuencia se achacan al medicamento. Pero podemos prescribir alopatía y homeopatía a la vez, estrategia recomendable en condiciones especialmente dolorosas, como cefaleas, cuando diariamente se ingieren analgésicos fuertes. En tales casos el analgésico puede suspenderse después, si se desea, sin arriesgar una explosión del dolor; típicamente el dolor regresará sólo al nivel que había antes de tomar analgésicos. También la artritis simple permite descontinuar los analgésicos.
También recomendamos cautela en el tratamiento homeopático del asma. Exceptuando tal vez formas muy leves de asma, se debe continuar el tratamiento alopático. A medida que los síntomas del asma mejoran reducimos gradualmente la alopatía. Veremos otras sugerencias sobre el asma más adelante.
Los anticonceptivos orales se pueden suspender tan pronto como el ciclo termine, sin consecuencias adversas apreciables.
Hay algo sobre la cortisona -¿pertenece a la categoría A o B?. Depende del caso, en ocasiones será la categoría A; otras se acercará a la C. Su empleo cubre un amplio espectro, desde la enfermedad de Addison (categoría A) hasta la rinitis alérgica. También ciertos fármacos cardiacos pueden suspenderse con confianza, mientras otros tal vez nunca deban quitarse. No podemos ofrecer una lista definitiva sobre los fármacos siendo tantos y tantas las condiciones clínicas.
Estrategia 1B.
Suspender los fármacos alopáticos.
En ocasiones es recomendable suspender la alopatía por completo y después de unas semanas retomar el caso, cuando los síntomas sean más claros dar el medicamento.
Obviamente esto no debe hacerse con fármacos de la categoría A, pero, cuando es posible, es una buena estrategia, especialmente en erupciones cutáneas, dolores artríticos, ansiedad, etc. Sin embargo, podemos prescribir la homeopatía de entrada, cuando la esencia del medicamento figura con claridad en el caso, sin ser necesarias otras modalidades sintomáticas. Pero en casos oscuros preferimos esperar, retirar la alopatía durante dos a cuatro semanas y consultar cuando los síntomas se aclaren. Es una excelente estrategia, aunque es difícil decirle al paciente que no recibirá nada en su primera visita. Tal vez sean sensibles a la crítica del paciente por sugerir que se retire sin su prescripción. No obstante, aceptar la recomendación pudiera ser la diferencia entre una respuesta favorable con dos meses de tratamiento homeopático o dos años de batallar con el caso.
Roger Morrison contesta a una pregunta del público:
Pregunta: “¿Porqué no dar una dosis de Nux vomica (Sulphur o Sepia, etc) como antídoto a la alopatía y pronto iniciar el tratamiento?” La respuesta es un NO rotundo. Por ejemplo la dermatitis atópica. Aún si la Nux vomica elimina el efecto de la cortisona, no garantiza que surja la imagen plena de la dermatitis. Pueden pasar dos, tres o cuatro semanas para aparezca. Aún si aclaramos dinámicamente el caso, nada garantiza que regresarán los síntomas en toda su expresión y esto es importante por dos motivos: primero, para prescribir es necesario ver cómo es realmente la erupción y segundo porque los pacientes mismos, al estar suprimido su cuadro, desconocen la severidad de la erupción. Si dieran el constitucional mientras descontinúan la cortisona y el cuadro empeora, es muy probable que les culpen de la agravación. Pero si retiran antes la cortisona, el paciente aprecia que la erupción estuvo oculta por la droga. Por esto, cuidado con suponer que el fármaco homeopático liberará la fuerza plena de la enfermedad.
Nancy Herrick: Además, hemos aprendido a prescribir solo ante indicaciones homeopáticas claras para hacerlo. Nunca prescribimos por rutina Nux vomica para aclarar un caso. Si tuviera antecedentes de estar muy medicado, mucho alcohol, etc, junto a una historia de Nux, la daríamos, pero sería excepcional.
Como alternativa a esto.
Estrategia 1c.
Deseamos aclarar el caso, disminuimos gradualmente la alopatía hasta que los síntomas comienzan a reaparecer y solo entonces iniciamos el tratamiento homeopático.
La opción a esta estrategia es confiar en que el paciente recuerde sus síntomas. Con frecuencia, al disminuir la alopatía, el reinicio de los síntomas propicia que el paciente recuerde cómo eran las molestias antes de tomar la medicina.
En otras palabras, con frecuencia el paciente no tolera que de pronto le retiren los fármacos, las molestias son demasiadas. Esto puede suceder en cualquier cuadro, desde problemas dérmicos o rinitis simples hasta el asma y artritis severas. Se suspende la medicación, el paciente no lo soporta y regresa a sus fármacos supresores, renuente a continuar con la homeopatía. En cambio el disminuir paulatinamente la medicina, sólo lo suficiente para ver la expresión natural de la enfermedad, nos permite tratar dichos pacientes con mayor éxito.
Estrategia 2
Dar el medicamento homeopático durante el tratamiento convencional y tan pronto se aprecie la mejoría disminuir gradualmente la alopatía. Esto es importante si resulta peligroso o insufrible suspender la medicina y puede hacerse con casi todos los fármacos alopáticos. Es un procedimiento muy seguro. Pueden darse dosis espaciadas en alta dinamización o dosis diarias de la 6c o 12 c, 30c. En ciertos casos inicien con dosis repetidas de una baja dinamización.
Pregunta: ¿Si la alopatía oculta los síntomas de un caso, como saber si hay mejoría?
Responder a esta pregunta es muy comprometedor; depende de cada enfermedad específica. Por ejemplo en ocasiones las medicinas alopáticas funcionan imperfectamente, los síntomas no se suprimen por completo y en consecuencia podremos juzgar a partir de cambios en síntomas que persisten. También podremos evaluar otros rasgos vitales -el nivel energético, el estado psicológico, apetito y otros que pueden mejorar aunque los síntomas locales hayan sido suprimidos.
En esta opción al mejorar el paciente con la prescripción homeopática se disminuye gradualmente la alopatía -poniendo a prueba su sistema y viendo si tolera reducir la medicación. Es común que el paciente mejore mucho con este método, tanto que con frecuencia, sin avisarnos y sin nuestras instrucciones, él mismo retira o elimina la medicina de una vez por todas.
Tenemos una experiencia limitada con la escala LM (también conocida como escala Q) y una gran experiencia con escala centesimal: 6c 12c y 30c. Estas últimas las encontramos muy efectivas. Cuando los pacientes están siendo medicados con alopatía, colóquenlos en un régimen de dinamizaciones bajas frecuentes y entonces, a medida que disminuyen la medicación, podrán incluso alejar la frecuencia del medicamento homeopático. Es un método muy efectivo.
Seguimos experimentando con diversas formas de prescribir las dosis para pacientes en tratamiento alopático. A veces estamos tan desesperados que las damos diario -la 10Mc por ejemplo.
En casos muy claros, regularmente damos la alta dinamización en dosis única y esperamos, lo mismo si la vitalidad es grande. Esta estrategia la empleamos más cuando las medicinas alopáticas son, a mi juicio, menos nocivas. Por ejemplo, ciertas hormonas como las tiroideas, en mi experiencia, dañan muy lentamente y a la larga, mientras la prednisona lastima a corto plazo. Si el paciente toma medicamentos agresivos, es más probable que usemos la estrategia de la dosis diaria, con el fin de reforzar el efecto del medicamento en alta dinamización.
MANEJO DE CONDICIONES ESPECIFICAS
Esteroides
Los casos crónicos que reciben cortisona deben ser manejados solo por médicos con experiencia. Son cuadros muy complejos en personas muy enfermas; por lo tanto, mucho cuidado les decimos a los principiantes. Los esteroides son un gran problema en nuestra práctica, pero podemos trabajar efectivamente con tales pacientes.
Una de las fallas en que incurrimos, es que se encuentra el remedio correcto pero se intenta disminuir la cortisona demasiado rápido. Cuando se ha tomado por demasiado tiempo, hay que ser cuidadosos en su disminución. Por ejemplo, si alguien nos llega con 20mg de prednisona diarios durante mucho tiempo, la primera reducción será a 15mg, la segunda a 10mg, luego muy gradualmente de 10 a 8 mg, de 8 a 6mg, y de los 6mg en adelante es aún más lento, un miligramo a la vez. En la escuela médica nos enseñan que debemos dividir la dosis y subdividirla nuevamente, para después, al llegar a los 5mg, reducirla a 2 o 2.5 y luego detenerse. En mi experiencia, es la receta perfecta para que su paciente retorne a la dosis completa de esteroides, aunque la prescripción homeopática sea correcta. Recomendamos intervalos de dos a tres semanas en la reducción de la dosis, muy gradualmente.
Con este método hemos ayudado a un gran porcentaje de pacientes a dejar los corticoides y sustituirlos por fármacos menos problemáticos como el Chromolyn en el asma. Si se apresuran en quitar los esteroides, echarán a perder el caso, no porque falle su prescripción homeopática, sino por ser demasiado entusiastas.
Ahora bien, hay casos que se pueden ablactar mucho más rápidamente. Lo sabemos pues ciertos pacientes reducen su dosis más rápido de lo que sugerimos y todo sale bien. Pero no esperen eso del paciente o de ustedes mismos. Es mejor tomarlo con mucha calma.
Por otra parte, hay casos que nunca pueden dejar por completo sus medicinas, deben mantenerse con cierto nivel de medicación alopática. No los tomen como casos fallidos. Fue todo un éxito el lograr reducir la dosis y la mejoría del cuadro general: su estado emocional, su estado físico, así como su problema específico. Ha sido un éxito, aún si continúan con esteroides por el resto de sus vidas. Les han brindado un inmenso beneficio. De manera que sigan dando el remedio homeopático eficaz; con frecuencia estos casos no lo necesitan tan seguido. Sin embargo verán que la acción del remedio será relativamente menos prolongada, en vez de repetir el constitucional cada ciertos años, lo darán por ejemplo cada ocho meses.
También, en tales circunstancias, procuramos no subir demasiado pronto la dinamización. Son casos con una influencia antidotizante más o menos persistente y nos podemos quedar sin municiones! Comenzamos con una 200C; a los cuatro meses cuando regresan con recaídas, damos la 1M; en seis meses la 10M y en ocho meses darán la 50M. Pronto se quedan sin municiones. Son casos en que es mejor repetir la misma dinamización mientras siga actuando.
La siguiente táctica también ha sido eficaz: en vez de ascender de la 1M a la 10M, subimos de la 1M a la 2M, luego a la 3M, después a la 4m. Funciona de maravilla. No hay nada mágico en la secuencia 1M, 10M, 50M. Michael Quinn, nuestro farmaceuta, ha sido tan amable de prepararnos así los medicamentos. De esta manera nunca agotarán su remedio tan rápido.
ASMA
1. Pacientes que toman alopatía solo durante la crisis aguda del asma.
Por lo general el paciente puede continuar su medicación sintomática para darle un espacio de alivio, mantenerlo casi asintomático, con un sufrimiento mínimo. La investigación actual aconseja que los agonistas beta adrenérgicos inhalados, como el Proventil, no se utilicen más de tres o cuatro veces al dia. Además es útil evitar la exposición a los alergenos. Aquí damos la dosis única del remedio indicado en alta dinamización.
2. La jerarquía de los fármacos alopáticos antiasmáticos se coloca en el siguiente orden descendente:
a. Intal inhalado.
b. beta adrenérgicos inhalados.
c. teofilina sistémica.
d. combinación teofilina-terbutalina.
e. esteroides inhalados
f. esteroides sistémicos.
g. metotrexate.
3. En pacientes en medicación alopática crónica procuramos, hasta donde se puede, minimizar el régimen alopático para colocarlos en el nivel menos nocivo de la jerarquía.
Mientras, procuramos mantener al paciente levemente sintomático. Entonces damos el medicamento en alta dinamización (200c, 1M. etc) seguido por una dosis diaria de 6c, 9c, o 12c. Si el constitucional no es nítido, damos una dosis semanal a la 30c o diaria a la 12c sin dar antes la alta dinamización. Cuando hay señales de mejoría, tratamos de colocar al paciente en un régimen alopático aún menor en la jerarquía.
4. La alopatía confunde mucho el caso. Una buena estrategia es disminuir la dosis de medicación hasta que se vuelva sintomático. Sean siempre cuidadosos al disminuir la medicina para evitar que se precipite una crisis.
5. Pacientes en esteroides inhalados o esteroides sistémicos periódicos.
Con frecuencia estos medicamentos son innecesarios y pueden suspenderse sin provocar efectos indeseables. En ciertos casos, los esteroides pueden ser indispensables; es cuando intentamos minimizar la dosis antes del tratamiento homeopático. Algunas veces los síntomas de asma se suprimen tan eficazmente que debemos elegir el medicamento basándonos en la información de una historia clínica (más clara) previa. Cuando el medicamento se prescribe y muestra su efectividad, comiencen a disminuir las drogas del paciente en el orden previamente recomendado. Como se discutió antes, los esteroides siempre se reducen con suma lentitud.
HORMONAS FEMENINAS
Las hormonas femeninas son algo importante. Antes pensábamos que eran antídotos de los medicamentos homeopáticos y los pacientes en hormonoterapia no eran susceptibles de recibir tratamiento, pero dejamos esa opinión. Dichos pacientes pueden recibir homeopatía. En todo caso, preferimos retirar las píldoras anticonceptivas. En la comunidad homeopática prevalece el criterio de que no hay medicinas ideales, aunque no podamos explicar esta posición. Creemos que los mecanismos naturales del cuerpo serían lo mejor si no interferimos con ellos. No obstante, si le quitamos al adolescente su píldora anticonceptiva, con el riesgo del embarazo, hemos tomado una decisión muy importante. Recomendamos, especialmente a los adolescentes, que dejen la píldora solo si la enfermedad es una amenaza seria a su salud y tenemos la impresión que será mucho más difícil mientras la tomen. No queremos ser responsables de un embarazo no deseado con sus trágicas consecuencias. Debemos usar el sentido común. Los adolescentes son famosos por ser irresponsables en cuanto al control natal a menos que ingieran anticonceptivos. Recomienden este método a la mayoría de sus adolescentes sexualmente activos. Si les quitan la píldora sólo porque están tratando una enfermedad grave asegúrense de ofrecerles una amplia educación sobre control natal. Tal vez deba ser mensual para realmente evitar un embarazo.
Por supuesto, existe un subgrupo de adolescentes que sufren los estragos de la píldora, algún tipo de alteración emocional o física. Se deben retirar si hay detrimento de su salud. Si el cambio ha sido “positivo”, esto es, si los síntomas se suprimieron con frecuencia será muy difícil precisar la indicación para una prescripción homeopática. En tales circunstancias, seria necesario retirar los anticonceptivos por varios meses, hasta que puedan apreciar claramente el caso y su prescripción para después permitirles que reanuden sus hormonas.
ESTROGENOS
Los estrógenos son un tema muy controvertido entre los homeópatas. Para el alópata, son el regalo de Dios a la mujer. De modo que traerlo a discusión es como entrar en una cueva de lobos. Miles de estudios demuestran las maravillas del estrogeno/progesterona. Pero necesitamos analizar cada forma de patología tratable con estrógenos.
# 1. Oleadas de calor o bochornos, respuesta vasomotora en mujeres menopáusicas.
Recomendamos nunca tratarlos con hormonas. La homeopatía funciona muy bien en la mayoría de los casos. Los síntomas son usualmente muy nítidos y responden muy bien a la prescripción homeopática.
#2. Atrofia vaginal
El tratamiento depende de la severidad del caso, pero suponiendo que aún no sea terriblemente severa, la homeopatía puede ser muy eficaz. Si es grave, usualmente ya toman el estrógeno. Si no, puede ser realmente un problema pues los medicamentos no son rápidos. Pudiera llevarse un buen tiempo antes mejorar esta condición y en ocasiones la mejoría nunca llega. ¿Qué hacer entonces si todo el caso mejora pero la atrofia persiste e interfiere seriamente con la vida de su paciente? Recomendamos la crema Premarin o Estrace, pero en vez de 2 a 4 gramos, recomendamos medio gramo una a tres veces por semana. Lo hacemos durante tres semanas y lo suspendemos durante una semana. Es estrógeno, de manera que queremos retirarlo una vez al mes durante una semana. Luego bajamos a medio gramo una o dos veces a la semana por tres semanas y otra semana de espera. Terminamos con una gota durante una o dos semanas, para finalmente retirar por completo el estrógeno. Con frecuencia este régimen resuelve totalmente el caso, requiriendo refuerzos de tan sólo una gota ocasional. Este es mi protocolo durante el tratamiento constitucional.
#3 Osteoporosis.
La osteoporosis es un tema de gran trascendencia. Hay factores en la osteoporosis que necesitamos conocer, así como precisar los factores de riesgo en la osteoporosis de nuestros pacientes. Si una mujer es blanca u oriental, si tiene una historia positiva de osteoporosis, si es delgada, estará en mayor riesgo. Asimismo si tiene artritis reumatoide, COPD, diabetes tipo 1; si bebe muchos refrescos (tienen mucho fósforo, pero facilita las cosas, simplemente retírenle los refrescos). Se puede hacer lo siguiente para evitar una osteoporosis: el ejercicio físico -vigorosas caminatas de dos millas al dia, cuatro veces a la semana, es algo muy pero muy útil. Entre más vigoroso mejor. Después de la plática de Steve Subotnic sobre la carrera, ya no la recomendamos pues lastima tanto los pies, pero la caminata es muy útil para fortalecer los huesos. También ayuda eliminar la sal, cafeína, cigarro y alcohol. No obstante, lo más importante, en mi opinión, es disminuir la proteína en la dieta. El libro Diet for a New America de John Robbin, sacó a la luz 50 años de estudios que demuestran como las dietas con más proteína promueven una mayor eliminación de calcio. Hay evidencia irrefutable de este efecto. La osteoporosis virtualmente se desconoce en culturas vegetarianas.
En su libro menciona la densidad ósea de los Bantus en Africa en donde ingieren 350 miligramos de calcio al dia y en donde no existe la osteoporosis; son mujeres que tienen la dentadura completa en edad avanzada. Menciona luego a los esquimales que consumen 2000 miligramos de calcio y 200 a 250 miligramos de proteína al día; dándose entonces la relación entre el consumo de calcio más abundante y una de las incidencias de osteoporosis más altas del mundo. Mujeres carnívoras de 65 años registran una perdida ósea promedio de 35%. Las vegetarianas de 65 muestran una perdida de 7%. De modo, que la recomendación para la mujer es reducir la cantidad de proteína animal en sus dietas. Obviamente esta práctica no será muy útil para mujeres de 65 o más años de edad.
Pueden agregar calcio (unas 1500 miligramos al dia), pero no creemos que sea el factor importante. Es imprescindible disminuir la carne, y tal vez sea útil agregar vitamina D.
Finalmente tenemos casos que requieren estrógeno y progesterona exógena cuando se ha inducido menopausia quirúrgica prematura (ooforectomía). Los estudios dejan mucho muy claro que sin ellas sufrirán severos problemas, especialmente osteoporosis y cardiovasculares. En la última conferencia de la International Foundation for Homeopathy relaté un caso de Camphora, en donde una mujer en menopausia quirúrgica y estrógeno/progesterona, mejoró durante años con su medicamento. De manera que, en tales circunstancias, puede haber reacciones muy buenas con homeopatía a pesar de estas hormonas.
Pareciera que si una fuerza externa elimina el flujo natural de una hormona como la tiroidea o el estrógeno y ésta se sustituye exógenamente, afecta mucho menos al tratamiento homeopático que si las prescriben con fines más arbitrarios, como en menopausias espontáneas. Aunque la homeopatía misma puede manejar los efectos secundarios de la menopausia quirúrgica (histerectomía, ooferectomía), no vemos contraindicado emplear Premarin en estos pacientes.
Pregunta: ¿Cómo manejar el tratamiento homeopático de la menopausia prematura natural?
Si encuentran el remedio indicado, con frecuencia regresará la menstruación. Aunque lo ideal sea la restauración del periodo menstrual, cuando no es posible debemos valorar si pueden tomar estrógenos. Tal vez no sea siempre necesario, pero no lo criticaríamos.
DESORDENES TIROIDEOS
Siguiendo en el tema de las hormonas, hablemos de las condiciones tiroideas. ¿Cómo manejar el hipertiroidismo? Generalmente el hipertiroidismo clínico se presenta en una de dos categorías: los que llegan sin diagnóstico o tratamiento previo y aquellos que recibieron algún tratamiento alopático. En ambos, se verán estadios tempranos con pulso rápido y otra sintomatología propia de la enfermedad. Dividimos estos casos en dos subgrupos: los abiertamente sintomáticos y los moderadamente sintomáticos; por moderado me refiero a frecuencias cardiacas menores a 100, sin exoftalmus, etc. Son casos en que se prescribe el remedio homeopático indicado y esperamos la respuesta. En estas etapas tempranas del hipertiroidismo la mayoría responde muy bien al tratamiento constitucional. Luego están los casos más sintomáticos, con pulso muy rápido, sudores nocturnos, insomnio, nerviosismo, temblores etc. Al comenzar, con frecuencia les permitimos tomar fármacos como el Propiltiouracilo (PTU) o bloqueadores beta adrenérgicos como el propanolol. Al mismo tiempo administramos una dosis única de alguna alta dinamización, regularmente aunada a una dosis baja diaria, o sin ésta. A medida que el caso mejora, vamos quitando los beta bloqueadores o el PTU. Verán también a quienes se les ha recomendado el Iodo radiactivo 131 o la cirugía tiroidea. Con frecuencia evitarán que les extirpen la tiroides, si admiten las medicinas para controlar sus síntomas, mientras dan su tratamiento homeopático. Tal vez los pacientes ya fueron operados o recibieron el I 131. Si no toman medicación tiroidea caerán en hipotiroidismo clínico.
Si el hipotiroidismo es subclínico (asintomático), y fue inducido (v. gr. por tratamientos con iodo radiactivo) o es natural (v. gr. después de una tiroiditis), simplemente damos el medicamento homeopático y verificamos los niveles tiroideos periódicamente, asegurando que el paciente no empeore con el tiempo. Los hipotiroideos moderados a severos reciben homeopatía pero continúan en la medicación tiroidea. Son momentos en que damos la dosis única de una alta dinamización sin preocuparnos de que sea antidotizada. Aquí casi no damos la dosis diaria del remedio homeopático pues la hormona tiroidea, aunque eventualmente antidotiza, generalmente tarda mucho en hacerlo. A medida que los pacientes se vuelven eutiroideos, intenten disminuir gradualmente la medicación tiroidea. Los pacientes cuya glándula se ha extirpado deben permanecer con su hormona tiroidea. El daño es esencialmente irreversible; además, aún con la medicación tiroidea, pueden tomar homeopatía para otras enfermedades y rara vez veremos que se antidotice por efecto de los complementos hormonales.
Dismenorrea.
Inicialmente quitábamos las medicinas para la dismenorrea antes de iniciar el tratamiento homeopático, ya no es así. Si pueden encontrar el constitucional con las generalidades y la imagen mental-emocional, adelante, prescriban el remedio. Cuando preguntan “¿Puedo tomar mi Motrin antes de la próxima regla?”, aconsejamos indagar si es tolerable pasarlo sin él. Típicamente estará peor en la primera menstruación después del remedio homeopático, de modo que les permitimos continuar su medicación en esa etapa. Después les pedimos que intenten pasarlo sin él.
Dolor
Es fácil decirles “suspendan sus medicamentos para el dolor” pues nosotros no lo sufrimos. Pero aquí también, hasta donde sea posible, disminuyan gradualmente los analgésicos, especialmente, los menos intrusivos. Casi todos los que acuden a la homeopatía, quieren dejar sus drogas. Nos buscan pues no quieren las drogas, de manera que por lo general no abusan de sus analgésicos. Déjenlos, dentro de lo posible, con sus analgésicos y trátenlos con esmero para alejar su dependencia a medida que mejoran.
ACNE
En nuestra sociedad la vanidad es el obstáculo principal en la obtención de un buen tratamiento homeopático para el acné. En su mayoría, adolescentes y mujeres no toleran la menor huella del acné facial. Debemos pues plantear estrategias que no obliguen a eliminar totalmente la alopatía del escenario, ayudando así a nuestros pacientes durante este trance. Hicimos una clasificación de los agentes alopáticos de mayor a menor agresividad. El peor es el Acutane. Le sigue tetraciclina (se ha documentado un aumento en la incidencia de cistitis intersticial en adolescentes que utilizan tetraciclina por largos periodos). El Acutane es peor pues suprime el acné permanentemente, mientras éste reincide al quitar la tetraciclina. A la larga los pacientes tratados con Acutane con éxito son mucho más difíciles de curar homeopáticamente; en consecuencia se debe evitar por completo.
También los antibióticos sistémicos orales figuran como tratamientos dañinos. Les siguen las hormonas sistémicas (anticonceptivos orales); los agentes tópicos como antibióticos tópicos y el Retin A; después los agentes como el benzol peróxido y finalmente los astringentes como el witch hazel. Siguiendo el protocolo mantenemos al paciente con un agente lo menos agresivo posible, manteniendo al acné a nivel tolerable. Una vez instalado en el mejor régimen (según el criterio de arriba), iniciamos el tratamiento constitucional. Al mejorar el acné, retiramos la alopatía gradualmente y los sustituimos con una agente aún más inocuo y así hasta eliminar el tratamiento alopático. Por supuesto, prosigan con cualquier medida adyuvante no tóxica para mejorar el acné, sea dietética, suplementos vitamínicos y minerales, barro facial, etc.
Si durante el tratamiento homeopático el acné regresa, procuren no decir que todo va bien. Pueden perder la comunicación con ese paciente. Sentirá que no se compadecen de su caso, de modo que, si pueden evitarlo, no mencionen que el tratamiento provocó la recaída. Pueden explicárselo después, pero sean muy amables. Comprendan que es un evento terrible en la vida de esa persona y que deben ayudarle a superarlo. Además, nunca, nunca prescriban el remedio constitucional si deciden retirar todo tratamiento alopático. Se están buscando una horrible agravación y una confusión sobre su causa (tampoco lo hagan en el eczema). Será imposible saber si la agravación fue inducida por su medicamento o al cesar la alopatía y el paciente con seguridad les culpará del nuevo brote.
DERMATITIS ATOPICA (ECZEMA)
Puede pensarse que aquí lo más indicado es suspender la alopatía y esperar tres o cuatro semanas para ver qué se desarrolla, hasta que la fuerza plena de la dermopatía sea evidente. El paciente podrá verlo y comprenderá la magnitud de su problema. Al comenzar de cero estarán en mejor posición para evaluar el efecto de su prescripción. Ahora bien, la mayoría de los pacientes con eczema, especialmente los cuadros graves, no podrán tolerar esta estrategia. Para sobrellevar un sufrimiento tan intenso, el paciente requiere de una enorme fuerza interna. Como en el acné, debemos idear estrategias que reduzcan la alopatía hasta lograr un nivel leve a moderadamente sintomático y soportable en un plano cotidiano. Ya estabilizados comenzar el tratamiento homeopático. Ahora bien, el eczema puede ser muy difícil de curar. Tal vez piensen que por estar en la piel resulta fácil, nada de eso, especialmente cuando lo han padecido toda la vida. Deben advertir al paciente que será difícil curar una enfermedad de tantos años.
¿Cuál es la jerarquía para las medicinas utilizadas en estos pacientes? El peor tratamiento es raro, la terapia radiactiva; le sigue la Prednisona sistémica, después la terapia esteroide tópica con envoltorio oclusivo, luego los esteroides tópicos simples, los antihistamínicos para el prurito, y finalmente todo tipo de humectantes. Recuerden, el paciente debe estabilizarse en la terapia alopática menos agresiva posible, luego comenzar el tratamiento homeopático. Si el cuadro es muy nítido, pueden comenzar con una 200c. Si no lo es, recomendamos abstenerse de las dinamizaciones muy altas. Comiencen con las 12c o la 30c, y esperen con paciencia la respuesta. No se apresuren con las altas dinamizaciones. A medida que aprecien la mejoría, podrán disminuir gradualmente la alopatía.
En casos muy arraigados no intentamos disminuir el medicamento desde el comienzo. Si el paciente está cómodo con los esteroides tópicos, simplemente damos el tratamiento constitucional homeopático y esperamos. Cuando hay indicios de que mejora la salud general del paciente, después de cuatro a seis meses, no antes, comenzamos a retirar las medicinas alopáticas.
Mucho cuidado en estos casos y no prometan resultados en cierto tiempo. Recuerden la “regla”: por cada año de enfermedad permitan un mes para mejorar la condición. Aunque no necesariamente se aplica al eczema. También hay muchos casos de eczema incurable, que solo podrán paliar, reduciendo al mínimo los fármacos que necesiten y ofreciendo la mejor calidad de vida posible. Los ácidos grasos omega 3 y 6 de expendios naturistas, con frecuencia ayudan en el eczema, así como las dietas rotativas. Para el principiante es tentador tratar el eczema con específicos; comenzar con el Sulphur, Psorinun, o Graphites en casi cualquier caso. No lo hagan, es muy probable que estos tres medicamentos provoquen agravaciones intensas.
PSORIASIS
La psoriasis permite tratamientos muy satisfactorios; muchos casos responden a la homeopatía. Un gran porcentaje de estos casos, se tratan con metotrexate. Recomendamos no aceptar casos tratados con metotrexate durante más de algunos meses, reaccionan con grandes agravaciones, de modo que sean cuidadosos con ellos. También recuerden, que la psoriasis tiende a empeorar en invierno, y puede parecer una agravación medicinal, cuando en realidad todo va bien, es solo el cambio estacional usual. Asimismo, continuarían erróneamente con el medicamento que se dio en mayo pues ya se aprecia la mejoría del verano. A excepción de estas observaciones, son las mismas sugerencias que se aplican para el eczema.
OSTEOARTRITIS
Hemos observado que la osteorartritis se presenta con frecuencia en sujetos bastante sanos por lo demás. La mayoría de las personas que llegan con osteoartritis tienen buena vitalidad, en especial los de edad avanzada. La homeopatía usualmente no suscita agravaciones horribles de la osteoartritis. Aquí el principal problema es lidiar con los fármacos antiinflamatorios no-esteroides. Observamos que aún tomándolos durante periodos considerables de tiempo y con mejoría sustancial, dichos fármacos generalmente no antidotizan al tratamiento homeopático. Por lo general responden bien, aún con su aspirina, Ibuprofen o Naprosin y sin antidotizar los medicamentos homeopáticos. Pero persisten dos problemas: primero, que todos los antiinflamatorios ocultan los síntomas del caso, lo que dificulta encontrar las modalidades de la artritis. El otro problema es que ciertamente a la larga aceleran la degeneración de la articulación artrítica. Esta observación figura en la literatura médica y lo confirma nuestra experiencia clínica.
El primer problema se resuelve basando la prescripción homeopática en lo constitucional más que en modalidades articulares, suprimidas ya por los fármacos. Son casos en que el remedio homeopático se continúa, mientras el paciente sigue con su tratamiento antiinflamatorio. Si realmente hay nitidez en el cuadro, lo mejor será el tratamiento homeopático, pidiéndole al paciente que pronto suspenda las drogas antiinflamatorias. La mejoría con homeopatía será así más rápida, el paciente no sufrirá tanto dolor y evitarán un mayor deterioro del caso. Si el cuadro no es tan claro y dudan del medicamento, es mejor disminuir gradualmente la alopatía hasta que el paciente manifieste síntomas sustanciales. Con esta estrategia apreciaremos mejor el remedio constitucional al surgir alguna modalidad previamente suprimida. Entonces podrán prescribir, pidiendo al paciente que rápidamente descontinúe su medicación alopática.
ARTRITIS REUMATOIDE
La condición de la artritis reumatoide es mucho más grave. Sobre todo son sujetos con una vitalidad mucho menor. Esto es aún más notable en los jóvenes, aunque es frecuente ver pacientes jóvenes muy dinámicos, al grado que parece fácil curarlos. Es una falsa impresión. Si bien la artritis reumatoide puede curarse dramáticamente con homeopatía, no será siempre un proceso fácil. Debemos ser muy pacientes. Con frecuencia mujeres jóvenes de 30 o 40 años manifiestan su primer episodio de artritis reumatoide aguda; solamente una articulación roja, muy hinchada y dolorosa. Es típicamente la fase inicial. Sin embargo el factor reumatoide puede aún ser negativo, de manera que no saben si es artritis reumatoide. Si no lo sospechan, esperarán una mejoría más rápida con su prescripción homeopática. Esto sucede especialmente si es un antiguo paciente, que ha recibido tratamientos para cosas triviales. De pronto les llega con una articulación dolorosa, caliente e hinchada. Pensarán que no es muy grave y que en una o dos semanas estará curado. Falso. Esa articulación inflamada es solo la punta del iceberg. Por esto, ante casos de artritis monoarticular, no se desalienten si remedio no funciona en los primeros días o semanas. Puede ser un caso duro y el tratamiento será entonces largo.
Son pacientes que, según hemos observado, después de uno o dos medicamentos sin ver resultados rápidos, buscan al reumatólogo quien pronto los alopatiza. Se pierde así una valiosa oportunidad de curar. Una vez en tratamiento alopático es mucho más difícil tratar estos casos. De manera que les encomiamos persistir en estos casos. Cuando detecten mejoría, esperen y convenzan al paciente de que hay que esperar. Son casos de reumatismo agudo que en mi experiencia se llevan en el mejor de los casos tres meses para resolverse. Si esperan que la curación llegue en tres semanas, se rendirán desilusionados.
Generalmente nos llega la artritis reumatoide después de dos a cuatro años de iniciar el tratamiento alopático. Inicialmente resulta prometedor, pues mejoran con esas grandes dosis de aspirina u otros antiinflamatorios no esteroides, etc. Se sienten animados, eufóricos!. Piensan, “Bien, lo mío no es tan grave. Pensé que era una enfermedad invalidante” En su optimismo se entregan al tratamiento por uno o dos años. Pero con el tiempo, sufren recaídas recurrentes que necesitan más y más tratamiento alopático, hasta que todo se complica; terminan adictos a esteroides sistémicos o a medicación tan fuerte que ya no es motivo de alegría. Ahora reconsideran “Bueno, es tiempo de buscar tratamientos alternativos”. Nos llegan entonces, en ocasiones con un año de esteroides sistémicos o algo peor.
Veamos la jerarquía para el tratamiento alopático de artritis reumatoide. El peor, en mi opinión, es el tratamiento con sales de oro, peor que el Immuran; aunque el Immuran es de primera elección. Le sigue el metotrexate. En cuarto lugar estan los esteroides sistémicos -Prednisona. Le siguen Plaquenil, y luego los antiinflamtorios no esteroides. Desafortunadamente, la mayoría de los casos que actualmente llegan han recibido esteroides sistémicos y Metotrexate. El Immuran se prescribe cada vez con mas frecuencia al inicio de la enfermedad y, al menos para nosotros, el medicamento homeopático no puede determinarse en la mitad de estos casos. Los síntomas están tan suprimidos que estos casos llegan a un desorden insalvable. Además, los efectos secundarios oscurecen aún más el panorama. No se distingue el síntoma real del paciente de uno del fármaco. De aquí nuestra advertencia de no aceptar tales casos, especialmente en su práctica inicial. También les recomendamos no tratar casos que han recibido esteroides, Metrotexate o sales de oro. Son muy difíciles por la gran dependencia, y peligrosos por el gran riesgo de degeneración rápida de las articulaciones si no reciben pronto el medicamento homeopático.
Veamos nuestras estrategias para lidiar con estos casos: Si el cuadro esta claro en lo constitucional, si puede ver el medicamento correcto, entonces procuramos disminuir gradualmente la alopatía hasta los niveles más bajos posibles de esteroides comunicándole que estará más o menos cómodo. Si ya toma Metotrexate o el oro, preferimos que el paciente cambie a esteroides sistémicos durante nuestro tratamiento. Si el paciente recibió el oro y está asintomático, simplemente trátenle lo mejor que puedan. Si toma oro o Metotrexate, cambien al paciente a los niveles más bajos de esteroides que puedan, y elijan el mejor remedio homeopático posible. Prescriban una 200c, seguida por dosis diarias de la 6c, 12c, o una dosis semanal de la 30c y continúen el tratamiento así durante unas 6 semanas. Tan pronto como vean mejoría, procuren retirar los esteroides como lo hemos visto, muy lentamente. Desafortunadamente, si el paciente ha recibido el tratamiento con sales de oro y han suprimido efectivamente la artritis, preferimos no darles homeopatía pues existe la gran posibilidad de que regrese la artritis. Será una opción solo en caso extremo, pero la condición puede ser muy difícil de manejar y debemos pensarlo bien antes de adentrarnos por ese rumbo.
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