TRATADO HOMEOPÁTICO SOBRE LAS ENFERMEDADES AGUDAS Y CRÓNICAS DE LOS NIÑOS. Alphonso Teste. Traducido de la primera edición francesa por Emilio Morales Prado. Editorial Mínima. Sevilla. 2010. 239 páginas.
Posted: Enero 2nd, 2011 | Author: Ricardo Barcena | Filed under: Clínica homeopática | 2 Comments »Hace 5 días llegaba a mis manos este libro del Dr. Alphonse Teste. Este es un libro orientado a la práctica clínica, desde la rigurosa experiencia de su autor.
En su primera parte, en lo que Teste llama los prolegómenos, éste dedica varios artículos a temas doctrinarios (Qué es la homeopatía; Similia similibus curantur; Dinamización de los medicamentos, donde señala que la elección de las diluciones está subordinada a la especie del medicamento, a la naturaleza de la enfermedad y a la edad y constitución del enfermo; Sobre la naturaleza de las enfermedades).
Su segunda parte está destinada al estudio de las enfermedades de los niños. Comienza estudiando las enfermedades de la piel. Destacaría en este apartado los artículos dedicados al sarampión, a la escarlatina, a la viruela, a la sarna (donde se permite criticar lo que pensaba Hahnemann al respecto), a la escrófula y a la sífilis de los recién nacidos. Estudia después las enfermedades del aparato digestivo; las enfermedades del aparato respiratorio, destacando el artículo dedicado al crup; y termina con breves capítulos dedicados a las enfermedades del aparato circulatorio, a las enfermedades del sistema cerebro-espinal, a las enfermedades de los órganos de los sentidos y a las enfermedades del aparato locomotor.
Este es un libro que será de gran utilidad para todos los médicos homeópatas que nos dedicamos a la apasionante tarea de intentar curar a a los niños. Teste nos aporta su gran experiencia clínica, en la que, a veces, difiere de otros médicos homeópatas de su época.
La traducción de este libro ha sido relaizada por nuestro compañero Emilio Morales Prado, magnífica como en otras ocasiones. Sólo un pero que ponerle a la traducción de Emilio y es que el lector que se acerque a la apasionante lectura de este libro, salvo que sepa quien es Teste, no sabrá de entrada en que año se escribió, puesto que el traductor señala que ha sido traducido de la primera edición francesa, pero no manifiesta el año de la edición. Tendremos que esperar a la nota 45 de la página 98 para que el traductor nos desvele que este libro fue escrito en 1850.
Libro, pues, este absolutamente imprescindible y que no debe faltar en nuestras bibliotecas.
Dr. Ricardo Bárcena Gómez. Sevila, 2 de enero de 2011

Gracias por el post, Ricardo. Llevas razón en lo de la fecha de la primera edición francesa, un olvido lamentable. No me queda sino someterme a la benevolencia del lector.
Creo que no me equivoco si aventuro tal benevolencia por parte de los lectores en relación a este detalle mínimo. No podrá ser de otra manera: la labor de Editorial Mínima no tiene precio, tanto por su acierto en la elección de textos como por el esmero de sus publicaciones. Todo ello prácticamente llevado a cabo por una sola persona con la pequeña ayuda de muy pocas. ¿Benevolencia? Más que eso, la admiración es inexcusable.
He tenido la oportunidad de leer esta cuidada primera versión española del “Tratado homeopático sobre las enfermedades agudas y crónicas de los niños” de Teste antes de que viera la luz en la forma sobria y elegante con que esta editorial presenta sus libros. Ricardo hace una descripción precisa de sus contenidos y del espíritu que la anima, que no es otro que el propósito de compartir una experiencia clínica por parte de su autor y exponer alguno de sus puntos de vista. Desde una cuasi especificidad terapéutica, quizá el sueño de todos los homeópatas, y basándose en la nosología de su tiempo, Teste nos ofrece una obra eminentemente práctica que, como apunta el doctor Bárcena, no puede faltar en nuestras bibliotecas.
Queda fuera de toda duda su riguroso respeto al método homeopático aunque “se permite criticar lo que pensaba Hahnemann” en lo concerniente al tratamiento de la sarna y a la naturaleza de la misma, que, ya en la opinión de algunos de sus contemporáneos y desde luego según los actuales conocimientos médicos, es seguramente uno de los puntos más endebles del pensamiento hahnemanniano. Por mi parte, creo que la discrepancia es un sano ejercicio de depuración del conocimiento, de cualquier conocimiento, incluso si, como en este caso, hay que cuestionar al propio fundador. ¿Por qué no? La argumentación de Teste es impecable, en el contexto histórico en el que fue escrita, como señala una certera nota del traductor. Tal vez el respeto que a todos nos inspira Hahnemann ha llevado a algunos homeópatas a la creencia de que su doctrina es algo incuestionable en todos sus aspectos. El respeto a la esencia del método y nuestra capacidad de discusión serán probablemente los pilares que sustenten la consideración de los demás.Teste es todo un ejemplo, aunque prácticamente desconocido: “salvo que sepa quién es Teste”, señala oportunamente el doctor Bárcena. Esta obra, además de un manual imprescindible en nuestra consulta, puede ser un buen comienzo para subsanar este descuido.